La espera


los músculos desconocidos que se tensan por primera vez
tomar un té y explotar en mil pedazos fluorescentes
está bien que todo lleve su tiempo
el precio de este trayecto no quiero entenderlo todavía
quiero arrojarme a los peces y descansar disuelta en la suciedad de los parques
arrancarme la voz y trenzar una cuerda para atar barcos que se deshaga al caer la noche
a la mañana siguiente todos flotando a lo lejos
fantasmas con nombre a la deriva

la suavidad no se consigue con prisa
hay que tener/creer toda una vida por delante
y aprender que los bordes de las cosas sólo son una invención contra el miedo

si digo tu nombre es porque me quema en la palma de la mano y no sé qué hacer y lo pongo en mi boca





2 comentarios:

María Mercromina | 23 de septiembre de 2012, 11:37

Ay, es muy bonita la última imagen de llevar el nombre de la palma de la mano a la boca.
Beso :*

Julio Castelló | 31 de octubre de 2012, 21:45

"está bien que todo lleve su tiempo
el precio de este trayecto no quiero entenderlo todavía"

Darle tiempo... al tiempo.
Y al final, un Magritte.

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